CITA
«Jamás Dios abandona a los suyos»
Fray Luís de León
Unamuno verdad no es lo que hace pensar sino lo que hace vivir.
CONTO
SOBRE LA NATURALEZA DE AMOR VERDADERO
Me hace recordar un hombre de mi primera parroquia. Tuvo una esposa linda, tres niños y, como familia, practicaron su fe. Me sentí cómodo con ellos, visitando su casa varias veces. Un día el esposo se me acercó en privado. «Padre,» me dijo, «estoy pensando en terminar mi matrimonio.»
Sus palabras me destrozaron, pero traté de mantener la tranquilidad. Le pregunté:
¿Se han peleado? ¿Ella está con otro hombre o tu con otra mujer? ¿Drogas? ¿Alcohol? ¿Abuso?
El respondió «no» a mis preguntas.
«Entonces, ¿Que cosa?» le pregunté.
«No sé,» me dijo con tristeza, «He dejado de quererla.»
Eran los años setenta. Nuestra sociedad estaba aceptando una ideología que era hipocresía hacer algo sin ser motivado por emociones fuertes. Y que un deseo poderoso, en sí, podía justificar cualquier curso de acción. «Si te agrada, hazlo no más.»
Pero no quería discutir filosofía con mi amigo. En cambio, le pregunté:
«¿Piensas que llegará un día en que no vas a querer a tus hijos?»
Con un cierto horror me respondió, «¡Jamás! Siempre los amaré. No importa lo que sucede.»
Dejé la conversación así. Le dije que iba a rezar por él y su señora. Lo hize, quizás con más ardor que cualquier otra oración de mi sacerdocio. La última cosa que escuché de ellos – después de dos décadas – todavía están juntos, aun han añadido otro hijo. No sé que contento está él. Pero si leo correctamente las palabras de Jesús, felicidad en términos de emociones humanas es algo secundario. Esas emociones muchas veces vienen, cuando pongamos su voluntad en primer lugar. Pero el amor mismo no es una emoción, sino una decisión:
«Si me aman, harán mis mandamientos… El que tiene mis mandamientos y los observa es él que me ama.”
Tomado de P. Felipe Bloom
ANÉCDOTA
PARÁCLITO”.
Sólo 5 veces aparece este término en los escritos de Juan. “Paráclito” significa “abogado”, “consejero, “el que ayuda”. Paráclito fue Jesús para sus discípulos mientras estuvo aquí en la tierra.
Tomado de José Cristo Rey García Paredes, CMF
«MANDAMIENTOS».
Para comprender la expresión de Jesús, es necesario evitar una interpretación de la palabra «mandamientos». No se trata de normas, leyes, prescripciones, prohibiciones. Es necesario superar una visión meramente legalista y jurídica para dar a la palabra «mandamientos» el sentido más amplio de «enseñanzas». Aquí se trata, en efecto, de la enseñanza de Jesús en su conjunto. No es una lista de rígidas disposiciones legalistas, sino un mensaje. No es un código, sino un evangelio. Y es precisamente este evangelio el que es «acogido» como palabra de Dios, y es «observado», o sea, debe hacerse principio inspirador de la conducta.
Tomado de Alessandro Pronzato
El Pan del Domingo Ciclo A
Edit. Sigueme Salamanca 1986.Pág. 93 ss.
¿QUÉ OCURRIÓ CON LA TEOLOGÍA DEL ESPÍRITU SANTO?
En la sesión 3ª del Concilio Vaticano II, el 16 de septiembre de 1964, Monseñor Ziadé, Arzobispo Maronita de Beirut hizo ante la gran asamblea esta afirmación: «La Iglesia latina, cuya cristología está muy desarrollada, todavía es adolescente en Pneumatología». En efecto, ni Bossuet, ni Massillon, ni Bordaloue, los grandes oradores franceses, predicaron un sólo sermón sobre el Espíritu Santo. Y el papa León XIII designó al Espíritu Santo como «el gran desconocido». Aquel desconocido que predicó Pablo en Atenas (Hch 17,23), y que los bautizados de Efeso, ni siquiera sabían que existía (Ib 19,1). El Concilio de Efeso habló del Padre Creador y del Hijo Redentor, pero omitió la acción del Espíritu Santo. El Vaticano II, por fin, dice que: «Consumada la Obra del Hijo, fue enviado el Espíritu en Pentecostés para que indeficientemente santificara a la Iglesia y los que creen en Cristo pudieran acercarse al Padre en un mismo Espíritu. El es el Espíritu de vida, fuente de agua viva que salta hasta la vida eterna. El Espíritu Santo habita en la Iglesia y en los corazones del fieles como en un templo y ora y da testimonio de la adopción de hijos. Dirige a la Iglesia con dones jerárquicos y carismáticos y la enriquece con todos sus frutos, la rejuvenece, la renueva constantemente y la conduce a la unión consumada. El Espíritu y la Esposa dicen: Ven» (LG 4). Juan Pablo II ha dedicado al Espíritu Santo su tercera Encíclica, «Dominum et Vivificantem» enjundiosa y teológica, profunda e íntima, que debemos conocer para aprender a vivir acompañados e inhabitados.¿Por qué tantos cristianos se han conformado con ir a misa los domingos y han dejado la compañía amorosa y potenciadora del Espíritu? Se han regido por mandatos y han vaciado el calor vivificante del amor. ¿No será que sólo nos hemos preocupado de las encuestas? Es el tiempo de las encuestas. Se mide el voto a los partidos, se cuentan los asistentes a los espectáculos, se cuentan también los cristianos que asisten a misa. Y los números no llegan al espíritu. Para la vida interior no valen las encuestas, aunque éstas y los números delaten la esterilidad de los cristianos por la ausencia del Espíritu Santo.
Tomado de .J.Martí Ballester
POEMA
EL AIRE (Fragmento)
Aquellos días de entonces
vagan ahora disueltos
en este esplendor que impulsa
lo más leve hacia lo eterno.
(Jorge Guillén)
Tomado de Vicente Martínez
ORACIÓN
INHABITACION
¡Envíanos el Espíritu de fortaleza, a fin de combatir, en nosotros y en torno de nosotros, valerosamente contra el mal!.
¡Envíanos el Espíritu de intrepidez, con el que los apóstoles comparecieron ante reyes y gobernantes y te confesaron!.
¡Envíanos el Espíritu de paciencia, a fin de que en todas nuestras pruebas nos mostremos como fieles siervos tuyos!.
¡Envíanos el Espíritu de alegría, a fin de sentimos dichosos de ser hijos del Padre del cielo!. Y, finalmente,
¡Envíanos el Espíritu Santo, Paráclito (consolador), a fin de no desfallecer en este mundo, sino que nos alegremos de tu divina cercanía!,
¡Qué nos alegremos de tu divina cercanía! «No os dejaré huérfanos».
Asensio Alvarez
Tomado de Mercaba
MEDITACIÓN
MÁS VIVOS, MÁS HUMANOS
No tengas miedo de la santidad. No te quitará fuerzas, vida o alegría. Todo lo contrario, porque llegarás a ser lo que el Padre pensó cuando te creó.
No tengas miedo de apuntar más alto. No tengas miedo de dejarte guiar por el Espíritu Santo. en la vida «existe una sola tristeza, la de no ser santos»
(León Bloy).
Tomado de Anecdonet
CANTO
Veni Sancte Spiritus Medjugorje
VIDEO
Equipo Quiero Ver: Ser casa.