E Algo + no V Domingo de Coresma – Ciclo A

que no puedo soportar vuestras tristezas;

yo bajaré a los infiernos de la angustia

y lloraré con vosotros vuestras penas,

y sembraré de alegría vuestras vidas

que seréis para siempre pura fiesta.

Y no puedo tolerar, amigos míos,

que arrastréis por más tiempo las cadenas

que os convierten en esclavos miserables.

Os libraré, os llevaré a la tierra

prometida, la tierra de la paz,

la tierra de la felicidad entera.

Yo mismo abriré, pueblo mío, los sepulcros

del miedo, el desencanto y las tinieblas;

clavaré mi bandera victoriosa

en la oscuridad de la conciencia,

y os regalaré hasta un lucero vivo

que os alegre y cure la ceguera.

Yo abriré los sepulcros de los odios

que miserablemente os pudren y os entierran;

os daré un corazón nuevo, como el mío,

en el que el amor y la amistad florezcan.

Abriré, pueblo mío, todos los sepulcros,

porque soy Resurrección y Vida plena;

lucharé cuerpo a cuerpo con la muerte,

aunque tenga que morir en la pelea;

pero os juro que vosotros viviréis

y llenaré de mi Espíritu la tierra.

Caritas La mano amiga de Dios

Cuaresma y Pascua 1990.Pág. 100

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