CITA
“Ojos que no ven, corazón que no siente”
«Se endurece más aprisa el corazón con el dinero que el huevo en el agua hirviendo»
“Ignorar al pobre es despreciar a Dios’ (Papa Francisco).
“Tómate tiempo para hacer la caridad, es la puerta del cielo” (Teresa de Calcuta).
“«Dichosos los que eligen ser pobres»
(P. Juan Mateos).
« ¡”Irás al abismo si haces lo mismo!»
S.Son
« ¡”El abismo ya existe aquí…pero más…allá!»
S.Son
Refrán español: “No hay peor ciego que el que no quiere ver”
Plotino , Como dice Plotino en su Libro I de la Eneida a través de uno de sus personajes más famosos, a los menesterosos le ocurrirá lo que a Eneas, que subió hasta las estrellas del cielo:
“Deja ese miedo, Citerea, que intacto permanece para ti el sino de los tuyos, verás la ciudad y las prometidas murallas de Lavinio y llevarás, sublime, hasta las estrellas del cielo al magnífico Eneas”.
San Clemente de Alejandría «Son tontos los que por avaricia se complacen en cosas que se limitan a guardar. El que amontona sus pagas, las mete en saco roto. «.
S. Basilio, ¿Qué responderás al soberano juez, tú que revistes tus muros y no cubres a tu semejante que anda desnudo, tú que luces suntuosos peinados y no tienes una mirada de compasión para el que está en la miseria,…tú que entierras tu oro y no acudes a socorrer al necesitado?… 6, contra la riqueza: PG 31, 275-278
Al hambriento pertenece el pan que tú retienes; al hombre desnudo el manto que tú guardas, celoso, en tus arcas. 6, contra la riqueza: PG 31, 275-278
San Cirilo de Jerusalén, dijo que la propiedad privada se introdujo por «la codicia humana».
San Ambrosio «En verdad, no toda pobreza es santa, ni toda riqueza reprensible» (Tratado sobre el Evangelio de San Lucas lib. VIII,13).
“Siembren en la tierra del amor, y el amor germinará en el cielo. Planten su amor en el corazón del pobre, y se convertirá en una gran planta que llegará hasta Dios”
«Los mundanos estiman las comodidades de la vida como grandes bienes; los cristianos las deben considerar como perjuicios y males. Porque aquellos que reciben bienes en este mundo, como sucedió al Rico avariento, se verán atormentados en el otro; mas los que aquí han sufrido males como Lázaro, hallarán en el cielo su consuelo y alegría» (Sobre los Oficios 19).
San Gregorio Nacianceno: La avaricia (después del pecado) cortó lo que había de noble en la naturaleza, tomando de antemano la ley como auxiliar del poder. Pero tú mira la igualdad primitiva, no la distinción postrera; no la ley del poderoso, sino la del Creador».
Que ni siquiera la noche interrumpa tus quehaceres de misericordia…y no dejes de hacerlo con agrado y presteza. 14 sobre el amor a los pobres, 38.40
San Juan Crisóstomo lo recuerda vigorosamente: «No hacer participar a los pobres de los propios bienes es robarles y quitarles la vida. Lo que tenemos no son nuestros bienes, sino los suyos» (Laz. 1,6). «Satisfacer ante todo las exigencias de la justicia, de modo que no se ofrezca como ayuda de caridad lo que ya se debe a título de justicia» (AA 8)
Tú también sabes ser solícito para recibir un personaje célebre y nadie se extraña de ello.. En cambio, llama la atención y es verdaderamente admirable ofrecer una acogida llena de bondad al primero que llega, a la gente desconocida y ordinaria. 2, sobre el pobre Lázaro: PG 48, 988-989
«La vida presente es muy semejante a una comedia en la que uno hace el papel de emperador; otro, de general de ejército; otro, de soldado; otro de juez; y así los demás estados. Y cuando llega la noche y se acaba la comedia, el que representaba al emperador ya no es reconocido por emperador; el que hacía de juez, ya no es juez; y el capitán, ya no es capitán; lo mismo sucede en el día que dura esta vida, al fin de la cual cada uno de nosotros será tratado, no según el papel que representa, sino según las acciones que haya ejecutado» (Paranesis 3).
Dios puso delante de todos la misma tierra. ¿Cómo, pues, siendo común, tú posees hectáreas y más hectáreas, y el otro ni un terrón?».
San Jerónimo «Los ricos lo son por su propia injusticia o por herencia de los bienes adquiridos injustamente».
S. Agustín, «Camina por el hombre y llegarás a Dios».
“Cuando alabáis a Dios, alabadlo con todo vuestro ser; cante la voz, cante el corazón, cante la vida, canten las obras”.
En el pobre se patentiza glorificada la humildad, y en el rico condenada la soberbia.
Aprended a ser ricos y pobres tanto los que tenéis algo en este mundo, como los que no tenéis nada. Pues también encontráis al mendigo que se ensoberbece y al acaudalado que se humilla. Salmo 85: CCL 39, 1178
San Pedro Crisólogo Abrahán, hermanos míos, no fue rico para sí mismo, sino para los pobres: más que reservarse su
San Gregorio Magno, Cuando damos a los pobres las cosas indispensables no les hacemos liberalidades personales, sino que les devolvemos lo que es suyo. Más que realizar un acto de caridad, lo que hacemos es cumplir un deber de justicia (past. 3,21).
“Del rico, por tanto, dice el Señor: „Un cierto hombre‟; del pobre, al contrario dice: „Un pobre llamado Lázaro‟. Es como si proclamase abiertamente: Conozco al pobre, al humilde; desconozco al rico, al soberbio. Conozco y apruebo al primero; no conozco al segundo y por eso lo condeno en mi juicio” (San Gregorio Magno, Homilía 40,2)
Tomás de Kempis: «Has escuchado al Señor que dice toma la Cruz y sigue al Maestro», es palabra dura… pero más dura será escuchar aquella otra: «Apartaos de mí malditos al fuego eterno».
Santa Teresa de Jesús: «Aunque no hubiera cielo te amara y aunque no hubiera infierno te temiera»
Sta. Rosa de Lima, El día en que su madre le reprendió por atender en la casa a pobres y enfermos, le contestó: «cuando servimos a los pobres y a los enfermos, servimos a Jesús. No debemos cansarnos de ayudar a nuestro prójimo, porque en ellos servimos a Jesús».
San Francisco de Sales, Siempre es el hombre el que falta a la gracia, la gracia jamás nos falta. X, 249, 252, 24-2-1622.
San Josemaría Escriva de Balaguer, “Me hizo gracia que hable usted de la ‘cuenta’ que le pedirá Nuestro Señor. No, para ustedes no será Juez -en el sentido austero de la palabra- sino simplemente Jesús”. -Esta frase escrita por un Obispo santo, que ha consolado más de un corazón atribulado, bien puede consolar el tuyo (Camino, n. 168).
«No vivimos para la tierra, ni para nuestra honra, sino para la honra de Dios, para la gloria de Dios, para el servicio de Dios: ¡esto es lo que nos ha de mover!» (Escrivá, Forja, n. 851).
Santa Teresa de Calcuta Necesitamos las manos de Cristo para tocar esos cuerpos heridos por el dolor y el sufrimiento. El amor intenso no mide, solo da.
Dice Madre Teresa de Calcuta que el mayor pecado de nuestro tiempo es la indiferencia.
De sangre soy albanesa. De ciudadanía, India. En lo referente a la fe, soy una monja Católica. Por mi vocación, pertenezco al mundo. En lo que se refiere a mi corazón, pertenezco totalmente al de Jesús”.
La oportunidad de compartir nuestro amor con los demás es un regalo de Dios.
“Tómate tiempo para hacer la caridad, es la puerta del cielo” (Teresa de Calcuta).
Concilio Vaticano II: dice: Descendiendo a consecuencias prácticas de máxima urgencia, el Concilio inculca el respeto al hombre, de forma que cada uno, sin excepción de nadie, debe considerar al prójimo como “otro yo”, cuidando en primer lugar de su vida y de los medios necesarios para vivirla dignamente, no sea que imitemos a aquel rico que se despreocupó por completo del pobre Lázaro (Constitución pastoral Gaudium et spes, n. 27).
Catecismo, (n. 633) La Escritura llama infierno, sheol o hades, a la morada de los muertos donde bajó Cristo después de muerto, porque los que se encontraban allí estaban privados de la visión de Dios. Tal era, en efecto, a la espera del Redentor, el estado de todos los muertos, malos o justos, lo que no quiere decir que su suerte sea idéntica como lo enseña Jesús en la parábola del pobre Lázaro recibido en el “seno de Abrahán. “Son precisamente estas almas santas, que esperaban a su Libertador en el seno de Abrahán, a las que Jesucristo liberó cuando descendió a los infiernos”. Jesús no bajó a los infiernos para liberar allí a los condenados ni para destruir el infierno de condenación sino para liberar a los justos que le habían precedido.
(n. 1.024) Esta vida perfecta con la Santísima Trinidad, esta comunión de vida y de amor con ella, con la Virgen María, los ángeles y todos los bienaventurados se llama “el cielo”. El cielo es el fin último y la realización de las aspiraciones más profundas del hombre, el estado supremo y definitivo de dicha.
(n. 1033) «Morir en pecado mortal sin estar arrepentidos ni acoger el amor misericordioso de Dios, significa permanecer separados de él para siempre por nuestra propia y libre elección. Este estado de autoexclusión definitiva de la comunión con Dios y con los bienaventurados es lo que se designa con la palabra infierno»
(n. 1.035) La enseñanza de la Iglesia afirma la existencia del infierno y su eternidad. Las almas de los que mueren en estado de pecado mortal descienden a los infiernos inmediatamente después de la muerte y allí sufren las penas del infierno, el fuego eterno. La pena principal del infierno consiste en la separación eterna de Dios en quien únicamente puede tener el hombre la vida y la felicidad para las que ha sido creado y a las que aspira.
(n. 2443) «Dios bendice a los que ayudan a los pobres y reprende a los que se niegan a hacerlo: «A quien te pide da, al que desee que le prestes algo no le vuelvas la espalda’ (Mt 5,42). «Gratis lo recibisteis, dadlo gratis’ (Mt 10, 8). Jesucristo reconocerá a sus elegidos en lo que hayan hecho por los pobres. La buena nueva «anunciada a los pobres’ (Mt 11,5; Lc 4,18) es el signo de la presencia de Cristo».
2444 «El amor de la iglesia a los pobres pertenece a su constante tradición. está inspirado en el Evangelio de las bienaventuranzas, en la pobreza de Jesús, y en su atención a los pobres. El amor a los pobres es también uno de los motivos del deber de trabajar, con el fin de «hacer partícipe al que se halle en necesidad’ (Ef. 4,28). No abarca solo la pobreza material, sino también las numerosas formas de pobreza cultural y religiosa» ().
2.831 «(…) El drama del hambre en el mundo llama a los cristianos que oran en verdad a una responsabilidad efectiva hacia sus hermanos, tanto en sus conductas personales como en su solidaridad con la familia humana (…)»
San Pablo VI, Hablando de la lucha contra el hambre, escribió: «Se trata de construir un mundo donde todo hombre (…) pueda vivir una vida plenamente humana, (…) donde el pobre Lázaro pueda sentarse a la misma mesa que el rico» (Populorum progressio. n. 47).
«Los pueblos hambrientos interpelan hoy, con acento dramático, a los pueblos opulentos» (Populorum progressio, 3)
“Se trata de construir un mundo donde todo hombre (…) pueda vivir una vida plenamente humana, (…) donde el pobre Lázaro pueda sentarse a la misma mesa que el rico” (n. 47).
Las causas de las numerosas situaciones de miseria son —recuerda la encíclica—, por una parte, “las servidumbres que le vienen de la parte de los hombres” y, por otra, “una naturaleza insuficientemente dominada” (ib.).
La propiedad privada no constituye para nadie un derecho incondicional y absoluto. No hay ninguna razón para reservarse en uso exclusivo lo que supera a la propia necesidad cuando a los demás les falta lo necesario (Populorum Progressio: 23).
San Juan Pablo II «Urge traducir la parábola del rico malvado en términos económicos y políticos, en términos de derechos humanos, de relaciones entre el primero, el segundo y el tercer mundo» (Juan Pablo II en la ONU, 2.10.1979; cfr. igualmente Redemptor Hominis 16, del 4.3.1979).
Benedicto XVI “Esta parábola nos dice dos cosas: la primera es que Dios ama a los pobres y les levanta de su humillación; la segunda es que nuestro destino eterno está condicionado por nuestra actitud”.Ángelus (26-09-2010)
Papa Francisco, “Ignorar al pobre es despreciar a Dios’ (18-mayo-2016).
“Globalización de la indiferencia». (Mensaje Cuaresma 2015).
“Cómo me gustaría unha Igrexa pobre e para os pobres!”.
«Ante una cultura de la indiferencia, que con frecuencia termina por ser despiadada, nuestro estilo de vida ha de estar lleno de piedad, de empatía, de compasión, de misericordia, que extraemos cada día del pozo de la oración» (Francisco)
«Algunas personas prefieren no buscar, no informarse y viven su bienestar y su comodidad indiferentes al grito de dolor de la humanidad que sufre». (Mensaje Jornada Mundial de la Paz 2016)
«¡Ay de los que se fían de Sión,… acostados en lechos de marfil!» (Am 6,1.4); comen, beben, cantan, se divierten y no se preocupan por los problemas de los demás. (29 de septiembre de 2013)
Si falta la memoria de Dios, todo queda rebajado, todo queda en el yo, en mi bienestar. La vida, el mundo, los demás, pierden la consistencia, ya no cuentan nada, todo se reduce a una sola dimensión: el tener. (29 de septiembre de 2013)
“La Iglesia muestra su rostro materno, su rostro de madre, a la humanidad herida. No espera a que los heridos llamen a su puerta, sino que los va a buscar a las calles, los recoge, los abraza, los cura, hace que se sientan amados” (Papa Francisco)
“Sí, creo que éste es el tiempo de la misericordia. La Iglesia muestra su rostro materno, su rostro de madre, a la humanidad herida. No espera a que los heridos llamen a su puerta, sino que los va a buscar a las calles, los recoge, los abraza, los cura, hace que se sientan amados”.
«Un ser humano está hecho de tal manera que no se realiza, no se desarrolla ni puede encontrar su plenitud si no es en la entrega sincera de sí mismo a los demás. Ni siquiera llega a reconocer a fondo su propia verdad si no es en el encuentro con los otros: sólo me comunico realmente conmigo mismo en la medida en que me comunico con el otro. Esto explica por qué nadie puede experimentar el valor de vivir sin rostros concretos a quienes amar. Aquí hay un secreto de la verdadera existencia humana, porque la vida subsiste donde hay vínculo, comunión, fraternidad; y es una vida más fuerte que la muerte cuando se construye sobre relaciones verdaderas y lazos de fidelidad. Por el contrario, no hay vida cuando pretendemos pertenecer sólo a nosotros mismos y vivir como islas: en estas actitudes prevalece la muerte». (FT, 87)
Rainiero Cantalamessa Dios quiere salvar a los ricos de su riqueza.
Miguel Ángel Munárriz Casajús «No harán caso, aunque resucite un muerto» … Dicho de otro modo: “Si caéis en esa trampa, será difícil en extremo que salgáis de ella”.
Goriot: «Cuando llegué a ser padre, fue cuando conocí lo que realmente significaba ser Dios».
Fray Marcos, está claro que en materia de riqueza no haremos caso ni aunque resucite un muerto.
Enrique Martínez Lozano, La indiferencia crea abismos.
Quien no ve al otro como a sí mismo, ha perdido su identidad y se halla ya muerto en vida.
Willigis Jäger: “Lo que se exige es aceptar la situación que no podemos transformar. En la aceptación de lo que no podemos cambiar se cifra el auténtico proceso de transformación” en Sabiduría Eterna.
Bossuet «los pobres son los ciudadanos natos en el Reino, mientras que los ricos adquieren esa ciudadanía, en la proporción en que hayan servidos a los pobres».
Georges Bernanos «Yo afirmo que los pobres salvarán al mundo, y que lo salvarán sin querer, lo salvarán a pesar de ellos mismos, que no pedirán nada a cambio de ello, sencillamente porque no sabrían el precio del servicio que han prestado» ().
Jean Guitton El primer mundo se parece «a una isla de oro sacudida por todas partes por las olas de la infelicidad de los otros».
Martin Luther King: “Cuando reflexionemos sobre nuestro siglo XX, no nos parecerán lo más grave las fechorías de los malvados, sino el escandaloso silencio de las buenas personas”.
Pagola Es inhumano encerrarnos en nuestra «sociedad del bienestar» ignorando totalmente esa otra «sociedad del malestar». Es cruel seguir alimentando esa «secreta ilusión de inocencia» que nos permite vivir con la conciencia tranquila pensando que la culpa es de todos y de nadie.
CONTO
HABIA UNA VEZ UN HOMBRE RICO
La heredad de un hombre rico había producido mucho. Y derribó sus alfolíes y los edificó mejores, y allí juntó todos sus frutos. Y había mendigos a la puerta de él deseando hartarse de las migajas que caían de su mesa, mas nadie se las daba.
Y el rico subía todos los días al templo a orar. Y junto a él iba siempre su hijito Samuel. Y de pie oraba el rico. De esta manera: Señor, te doy gracias que no soy como los otros hombres. Señor, te doy gracias por mi trigo, y por mi maíz y por mis alfolíes. Señor, ¡ayuda a los mendigos, a los hambrientos, a los pobres que no tienen las bendiciones materiales que tengo yo! Y mientras oraba, lloraba.
Y aconteció un día, que el pequeño Samuel, después de la visita al templo llegó hasta su padre y le dijo: Padre, hoy como ayer, he escuchado tu oración. ¡Cómo quisiera tener alguno de tus depósitos de trigo! Y el padre le dijo: Todas mis cosas son tuyas. ¿Qué harías con el trigo si lo tuvieras?
Y respondió el hijo: ¡Yo contestaría tus oraciones!
Alejandro Clifford
ANÉCDOTA
LÁZARO (Eleazar) significa “Dios ayuda” con su misericordia.
¿DÓNDE ESTÁ DIOS?
En la segunda guerra mundial, en un campo de concentración nazi ejecutaron a parte de la población judía del campo. Entre los ejecutados estaba un niño. El resto de la población fue obligada a asistir a la ejecución. Alguien de los “asistentes” a “contemplar” la ejecución preguntó en voz baja: “Dios, ¿dónde está Dios?”. Otro que también asistía a la ejecución le respondió también en voz baja: “ahí, en ese niño ejecutado”
Tomado de Tomás Muro
CIFRAS QUE DAN ARREPÍO:
1200 millóns de persoas malviven con menos dun euro ao día, 28.000 crianzas morren por causas relacionadas coa pobreza, dous terzos dos analfabetos do mundo son mulleres, 1200 millóns de persoas non teñen acceso a auga potable, 840 millóns de persoas pasan fame, o 40% dos fogares españois están por debaixo do umbral da pobreza…..
Tomado de Remol
TERCER MUNDO
Dos personajes, dos mundos: el primer mundo y el «tercer mundo». Dos mundos de desigual tamaño: el que llamamos «tercer mundo» representa de hecho «dos tercios del mundo». Se está afirmando la costumbre de llamarlo precisamente así: no «tercer mundo» (third world), sino «dos tercios del mundo» (two-third world).
Tomado de Rainiero Cantalamessa
ABISMOS
El abismo que separa a Abraham y Lázaro del rico opresor es el mismo abismo que separa en la tierra a los ricos poderosos de los pobres humillados. Un abismo que, si en el más allá es imposible ya de cubrir, la experiencia nos dice cuán difícil es cubrirlo aquí en la historia concreta de los hombres. Es el abismo que ha generado la espantosa división de la humanidad en clases sociales antagónicas, no sólo por las ideologías, sino por la posibilidad de acceder a los más elementales derechos de la persona. Es un abismo de humillación, de hambre. de esclavitud, de guerras y de incontables historias de opresiones de pueblos enteros.
Un abismo que aún hoy se mantiene a pesar de tantas declaraciones y planes humanitarios. Si nos atenemos a las estadísticas, de cada cien habitantes del planeta seis poseen la mitad del dinero del mundo; y de los noventa y cuatro restantes, veinte poseen prácticamente la otra mitad .
De cada cien, seis tienen 15 veces más posesiones materiales que los restantes 94 juntos. Seis tienen el 72 por ciento de la media de alimentos necesarios; dos tercios de los 94 tienen mucho menos de lo necesario, y muchos de ellos se están muriendo de hambre. Seis tienen un promedio de vida de setenta años, los otros 94 no pueden aspirar más que a una edad media de treinta y nueve años.
Tomado de Santos Benetti
LUJOS
El profeta se dirige a la clase alta de las dos capitales, Jerusalén (Sión) y Samaria, y denuncia su forma de vida: «Os acostáis en lechos de marfil, os arrellanáis en divanes, coméis carneros del rebaño y terneras del establo; canturreáis al son del arpa, inventáis, como David, instrumentos musicales; bebéis vino en copas, os ungís con perfumes exquisitos y no os doléis del desastre de José».
El lujo se extiende a todos los ámbitos: al mobiliario, con lechos y divanes de marfil, mientras la inmensa mayoría de la gente duerme en el suelo; a la comida, a base de carne de carnero y de ternera, cuando los pobres se contentan con pan y agua, unas uvas y un poco de queso; a la bebida en copas refinadas o de gran tamaño (el término hebreo puede interpretarse de ambos modos); a los perfumes carísimos, mientras los pobres sólo huelen a sudor.
Y esta gente que se permite toda clase de lujos “no se duele del desastre de José”. José no es una persona concreta sino todo el país, conocido entonces como Casa de José porque sus tribus principales eran Efraín y Manasés, los dos hijos del patriarca José.
Tomado de J.L.Sicre
LÁZARO
(de Eleazar, que significa «Dios ayuda», «Yahvé viene en ayuda»). El rico no tiene nombre. Según la concepción semita, el nombre expresa la realidad profunda de las personas, reasume su historia.
Entonces, este rico no tiene nombre porque no tiene historia. Ha construido su existencia en el vacío. Ha perdido el nombre porque ha perdido las verdaderas razones de vivir (no se puede vivir para banquetear todos los días).
Alessandro Pronzato
El Pan del Domingo Ciclo C
Edit. Sigueme Salamanca 1985.Pág. 179
SAN FRANCISCO DE ASÍS
el santo quizá más alegre, más libre, más feliz en la historia de los santos cristianos. Hemos preguntado antes: ¿puede salvarse un rico? La mejor respuesta la hallamos en la vida de aquel joven de Asís. ¿Qué hizo? Simplemente, era rico y dejó de serlo. Y libre de la riqueza, supo ver en todos los hombres a sus hermanos y así descubrió que la auténtica riqueza humana es fraternidad, el compartir todo lo que se tiene. Y Francisco, libre y pobre, supo alegrarse y cantar a toda la creación. No tenía nada y por eso se sentía en comunión con todos y con todo.
Joaquín Gomis
Misa Dominical 1989/18
INFORME DE UNICEF 2022
Para los niños y niñas de todo el mundo, 2022 fue un año plagado de graves obstáculos y crisis irresolubles.
Millones de niños sufrieron las consecuencias de inundaciones, tormentas y sequías relacionadas con el cambio climático, tuvieron dificultades para acceder a servicios esenciales en medio de conflictos violentos o siguieron sintiendo las repercusiones socioeconómicas de la pandemia.
Todos estos factores desembocaron en una crisis nutricional mundial, con 45 millones de niños y niñas menores de 5 años aquejados de emaciación en todo el mundo. A lo largo del año, en muchas comunidades se dispararon los precios de los alimentos y bienes básicos, lo que sumió a más familias en la pobreza.
Tomado de internet
HUMOR
Aquí hay un chiste sobre un hombre rico que muere y va al infierno:
Un hombre muy rico muere y, al llegar al infierno, el diablo le dice que tiene que pagar por todos los vicios que tuvo en vida.
El diablo le da un último juego: si logra no probar ningún vicio durante una semana, podrá irse al cielo. El rico acepta el juego.
Al final de la semana, el diablo va a revisar al rico y lo encuentra sentado con todas las cajas de cigarrillos cerradas. El rico se sorprende porque no ha fumado nada.
El diablo le pregunta: «¿Cómo no has fumado?». El rico responde: «Claro, ¿cómo iba a encenderlos si no me has puesto ni un solo fósforo?».
Tomado de Chatgpt
POEMA
Los pájaros cantan al hacerse de día:
“Empieza de nuevo”
oí que decían.
No pierdas el tiempo
Pensando en lo que ya pasó
o en lo que aún no ha pasado.
Tañe las campanas que aún pueden repicar,
olvídate de tu ofrecimiento perfecto.
Todo tiene una grieta:
así es como entra la luz.
(Leonard Cohen)
Tomado de Vicente Martínez
JUICIOFINAL
¡Ay del que no advierte
que hay un supremo Juez de juzgadores,
que hay otra Ley sobre la ley del fuerte;
que al pasar los umbrales de la muerte
los vencidos serán los vencedores!
(Rubén Darío)
Tomado de Mercabá
ORACIÓN
LOS LÁZAROS
Los lázaros,
los hijos de la calle,
los parias de siempre,
los sin techo,
los sin trabajo,
los desarraigados,
los apátridas,
los sin papeles,
los mendigos,
los pelagatos,
los andrajosos,
los pobres de solemnidad,
los llenos de llagas,
los sin derechos,
los espaldas mojadas,
los estómagos vacíos,
los que no cuentan,
los marginados,
los fracasados,
los santos inocentes,
los dueños de nada,
los perdedores,
los que no tienen nombre,
los nadie…
Los lázaros,
que no son aunque sean,
que no leen sino deletrean,
que no hablan idiomas sino dialectos,
que no cantan sino que desentonan,
que no profesan religiones sino supersticiones,
que no tienen lírica sino tragedia,
que no acumulan capital sino deudas,
que no hacen arte sino artesanía,
que no practican cultura sino costumbrismo,
que no llegan a ser jugadores sino espectadores,
que no son reconocidos ciudadanos sino extranjeros,
que no llegan a protagonistas sino a figurantes,
que no pisan alfombras sino tierra,
que no logran créditos sino desahucios,
que no innovan sino que reciclan,
que no suben a yates sino a pateras,
que no son profesionales sino peones,
que no llegan a la universidad sino a la enseñanza elemental,
que no se sientan a la mesa sino en el suelo,
que no reciben medicinas sino lamidas de perros,
que no se quejan sino que se resignan,
que no tienen nombre sino número,
que no son seres humanos sino recursos humanos…
Los lázaros,
los que se avergüenzan y nos avergüenzan,
pueblan nuestra historia,
fueron tus predilectos
y están muy presentes en tu evangelio.
Los lázaros
pertenecen a nuestra familia
aunque no aparezcan en la fotografía,
y serán ellos quienes nos devuelvan la identidad
y la dignidad perdidas.
Florentino Ulibarri
TERESA DE CALCUTA:
Señor, cuando tenga hambre, dame a alguien que necesite comida.
Cuando tenga sed, mándame a alguien que necesite bebida.
Cuando tenga disgusto, preséntame a alguien que necesite consuelo.
Cuando esté pobre, ponme cerca de alguien necesitado.
Cuando alguien me falte, dame la ocasión de alabar a alguien.
Cuando esté desanimado, mándame a alguien a quien tenga que darle ánimos.
Cuando sienta la necesidad de comprensión, mándame a alguien que necesite la mía.
Cuando tenga necesidad de que me cuiden, mándame a alguien que tenga que cuidar.
Cuando piense en mi mismo, atrae mi atención hacia otra persona.
Hazme digno, Señor, de servir a mis hermanos que viven y mueren pobres y hambrientos en este
mundo de hoy.
Dales, a través de mis manos, el pan de cada día.
Y derrama sobre ellos tus bendiciones a través de nuestro amor comprensivo.
Amén.
Tomado de Fidel Oñoro
MEDITACIÓN
BANQUETEAR Y TIRAR MIGAJAS
El rico vivía entre banquetes (Epulón viene del latín «epulabatur», banquetear); todos los días se vestía de fiesta: la indumentaria exterior era de lana adornada de púrpura fenicia; la interior, de lino finísimo importado de Egipto. Vive como si no existiera Dios. ¿Qué falta le hace, si lo tiene todo? No actúa en contra de Dios ni tampoco oprime al pobre. Pero es un hombre de corazón duro, indiferente al sufrimiento de los demás. No comete ningún pecado mortal de los que nosotros tenemos como tales en nuestras listas. Su único pecado era de omisión: se olvidaba del pobre. Pero eso no tenía importancia. Y sigue sin tenerla. ¿Somos conscientes de nuestros pecados de omisión?, ¿nos convertimos de ellos?, ¿o preferimos seguir colando la menta y el comino -atacando las ideologías que no están de acuerdo con nosotros, por ejemplo- y tragándonos el camello -la radical injusticia social actual, también por ejemplo-? (Mt 23,23-24)
En las casas acomodadas se utilizaban migajas en la comida para limpiarse las manos y luego se tiraban debajo de la mesa. El pobre Lázaro -significa «Dios ayuda»- suspiraba por ellas, pero nadie se las daba. Los perros le lamían las llagas, pero los invitados del rico -ricos también- lo ignoraban.
Francisco Bartolome Gonzalez
Acercamiento a Jesus de Nazaret – 2
Paulinas/Madrid 1985.Págs. 315-321
CANTO
Tuve hambre y me diste de comer (Cesáreo Gabaráin)
Ayer Te Vi… Fue Mas Claro Que La Luna
VIDEO
El Rico Epulón – La Casita Sobre La Roca – Capítulo 21- Valivan
Equipo Quiero Ver: Hacerse cargo