No son las malas hierbas las que ahogan la buena semilla, sino la negligencia del campesino.
Confucio
“Cada semilla sabe cómo transformarse en árbol”
Refrán español: «Estar sembrado»: expresión coloquial para indicar que una persona ha sido especialmente acertada, ocurrente, ingeniosa o graciosa con su forma de hablar o actuar
San Atanasio, Al hombre le toca sembrar; a Dios, dar el crecimiento Homilía [atribuida] sobre la sementera, 2.3.4: PG 28, 146-150)
San Juan Crisóstomo Muchos se parecen al camino donde cayo la semilla: negligentes, tibios y desdeñosos (Hom. sobre S. Mateo,45).
S. Agustín, «Haz lo que puedas. Dios no te va exigir más de lo que puedas dar». ().
Catecismo, 1724 «El Decálogo, el Sermón de la Montaña y la catequesis apostólica nos describen los caminos que conducen al Reino de los cielos. Por ellos avanzamos paso a paso mediante los actos de cada día, sostenidos por la gracia del Espíritu Santo. Fecundados por la Palabra de Cristo, damos lentamente frutos en la Iglesia para la gloria de Dios»
546 Jesús llama a entrar en el Reino a través de las parábolas, rasgo típico de su enseñanza (cf. Mc 4,33-34). Por medio de ellas invita al banquete del Reino(cf. Mt 22,1-14), pero exige también una elección radical para alcanzar el Reino, es necesario darlo todo (cf. Mt 13,44-45); las palabras no bastan, hacen falta obras (cf. Mt 21,28-32). Las parábolas son como un espejo para el hombre: ¿acoge la palabra como un suelo duro o como una buena tierra (cf. Mt 13,3-9)? ¿Qué hace con los talentos recibidos (cf. Mt 25,14-30)? Jesús y la presencia del Reino en este mundo están secretamente en el corazón de las parábolas. Es preciso entrar en el Reino, es decir, hacerse discípulo de Cristo para «conocer los Misterios del Reino de los cielos» (Mt 13,11). Para los que están «fuera» (Mc 4,11), la enseñanza de las parábolas es algo enigmático (cf. Mt 13,10-15).
San Juan Pablo II El fruto depende de nuestra respuesta. (15-07-1990)
Benedicto XVI Meditad a menudo la palabra de Dios, y dejad que el Espíritu Santo sea vuestro maestro. Descubriréis entonces que el pensar de Dios no es el de los hombres; seréis llevados a contemplar al Dios verdadero y a leer los acontecimientos de la Historia con sus ojos; gustaréis en plenitud la alegría que nace de la verdad
Papa Francisco, ¿cómo es nuestro corazón? ¿A qué terreno se parece: a un camino, a un pedregal, a una zarza? (13-07-2014)
Papa León XIV: Todos estamos hechos para la vida y para la vida en plenitud (Papa León, en Madrid).
Thomas Merton En la oración partimos de donde nos encontramos y profundizamos en lo que ya tenemos, y nos damos cuenta de que ya estamos allí. Ya lo tenemos todo… Todo lo que necesitamos es experimentar lo que ya poseemos.
Thomas Carlyle Si se siembra la semilla con fe y se cuida con perseverancia, sólo será cuestión de tiempo recoger sus frutos.
Robert Louis Stevenson No juzgues cada día por la cosecha que recoges, sino por las semillas que plantas.
Chesterton dice: “Creo en la predicación a los convertidos; porque generalmente he encontrado que los convertidos no entienden su propia religión”
Carlos Ruiz Zafón, «Estamos dispuestos a creer cualquier cosa menos la verdad». La sombra del viento
Richard Whately Enseñar a quien no quiere aprender es como sembrar un campo sin ararlo.
Pablo Neruda Sembremos la llanura antes de arar la loma.
Alejandro Casona Llorar, sí; pero llorar de pie, trabajando; vale más sembrar una cosecha que llorar por lo que se perdió.
G. Bernard Shaw,. Todo progreso viene de los hombres insensatos. Los sensatos se adaptan al mundo, los insensatos tratan de adaptar el mundo a sus particularidades.
Martin Luther King: “Si supiera que el mundo se acaba mañana, yo, hoy todavía, plantaría un árbol».
Friedrich Hebbel Si el árbol se echa a perder, aunque sea en el peor de los suelos, es porque no clava sus raíces lo bastante hondo. Toda la tierra es suya ().
CONTO
«Un rico labrador que veía próxima su muerte, llama a sus hijos aparte para hablarles sin testigos.
— ¡Guardaos muy bien –les dice– de vender vuestra heredad, legada por nuestros abuelos! Un tesoro se oculta en su entraña, aunque ignoro su sitio. Mas, con un poco de esfuerzo, conseguiréis encontrarlo. Pasada la cosecha, removed vuestro campo, cavadlo de arriba abajo, sin dejar un palmo que no muevan vuestras palas.
Murió el padre y los hijos cavaron el campo de abajo arriba, y con tal ahínco que, al año siguiente, la cosecha fue más grande. Dinero no encontraron porque no lo había. Pero su padre fue un sabio, enseñándoles antes de morir que el trabajo es un tesoro.
Jean de La Fontaine
ANÉCDOTA
La siembra es el paso del Paleolítico al Neolítico: es el tránsito de la caza a la agricultura, que requiere espera y esperanza entre la siembra y cosecha.
Hace unas semanas, fue noticia que los agricultores aseguraban que la siembra de cereales para este año iba a ser la más cara de la historia debido, entre otros factores, al incremento de costes de carburantes y fertilizantes por la guerra en Irán, unido a la creciente influencia del cambio climático. Además, los precios de venta están por debajo de los de producción y, como algunos dijeron, ‘estamos trabajando a pérdidas’. Respecto a las consecuencias de la guerra, poco se puede hacer, pero en cuanto al cambio climático, los agricultores apoyaban la elección de semillas de buena calidad, con mayor resistencia y que con menos dosis producen bastante más cosecha.
Tomado de ACG
LOS CUATRO TERRENOS
– El camino: un corazón cerrado. La semilla que cae al borde del camino es comida por los pájaros. Simboliza un corazón endurecido: la persona escucha, pero hay indiferencia, distracción, resistencia o falta de sensibilidad ante el sufrimiento de los demás.
– El terreno pedregoso: una fe superficial. La semilla brota rápido, pero se seca cuando brilla el sol con su calor. Una respuesta emocional inicial no siempre significa una conversión profunda. La fe necesita raíces: oración, perseverancia, formación y compromiso por hacer realidad el reino de Dios.
– Entre espinos: una fe ahogada por las preocupaciones. La semilla crece, pero los espinos la sofocan. Jesús identifica esos espinos con las preocupaciones del mundo y el engaño de las riquezas. Pero no se trata solo de bienes materiales, sino de permitir que otras cosas ocupen el corazón: la ansiedad, el poder, la ambición, la distracción permanente de las pantallas…
– La buena erra: un corazón que da fruto. La semilla que cae en erra buena, produce fruto abundante. El fruto es la señal de una vida transformada: amor, justicia, misericordia, fidelidad y obras buenas que reflejan la bondad de Dios.
Tomado de Tiempo Interior
SONORA 64
La imagen de la Palabra de Dios como semilla es bella. Una semilla es algo pequeño, casi insignificante, pero adentro tiene un poder enorme. En el siglo pasado vimos el poder de una semilla en una forma dramatica. Algunos de nosostros se acuerdan que en los años sesente, expertos estaban hablando de hambrunas mundiales. Dijeron que una hambruna vendria especialmente en paises como la India. La tierra cultivable de la India, segun ellos, no podia producir suficiente comida para su poblacion que habia crecido a 440 millones. Muchos expertos dijeron que la unica cosa que el mundo podia hacer era mirarlos morir de hambre.
No obstante, habia un hombre que no vio las cosas asi. Su nombre era Norman Borlaug. Fue a la India no con un monton de comida, sino con una semilla llamada «Sonora 64.» Se puede imaginar que la gente estaba un poco sospechosa. Aqui era un agronomo norteamericano con una semilla de trigo desarrollada en Mexico. Pero Borlaug convencio a las autoridades probarla. Sembraron algo de Sonora 64 en Punjab. Los resultados eran espectaculares y pronto empezaban a usarl por todo el subcontinente. Luego, introdujeron una nueva variedad de arroz, llamada IR8, los resultados eran aun mejor: Antes un hectar producia una tonelada de arroza. Con la semilla IR8, un hectar – sin fertilizante – daba cinco toneladas y bajo condiciones optimas, diez toneladas. Asi IR8 dio un aumento de diez veces. Con las nuevas semillas, la India y otros paises evitaron la hambruna. Hoy con mas de un mil millones de habitantes, la India produce un sobrante de comida. (En 2006, la India exportó unas 4.5 toneladas de arroz.) Asi podemos ver el poder de una semilla.
P. Philip Bloom
Tomado de Alforjas de pastoral
HUMOR
LA SIEMBRA
En la cárcel todo lo que entraba y salía era minuciosamente registrado.
Un día la esposa de un preso le mandó una carta a su marido en la cual decía:
«Lorenzo, necesito que me digas en qué momento debo escarbar la huerta para sembrar papas».
Contesta el marido:
«No vayas a escarbar nada querida porque en la huerta están enterradas todas las armas que escondí».
Luego de tres días Lorenzo le vuelve a escribir una carta a su esposa:
«Querida, supongo que la policía ya fue a la casa a buscar las armas, y escarbó todo el patio, ahora ya puedes sembrar las papas».
POEMA
Poema “SEMBRAD”
«Sin saber quién recoge, sembrad,
serenos, sin prisas,
las buenas palabras, acciones, sonrisas…
Sin saber quién recoge, dejad
que se lleven la siembra las brisas.
Con un gesto que ahuyenta el temor
abarcad la tierra,
en ella se encierra
la gran esperanza para el sembrador.
¡Abarcad la tierra!
No os importe no ver germinar
el don de alegría;
sin melancolía
dejad al capricho del viento volar
la siembra de un día.
Brindará la tierra su fruto en agraz,
otros segadores
cortaran las flores …
¡Pero habré cumplido mi deber de paz, mi misión de amores!”
(M. Cristina de la Cruz de Arteaga monja jerónima)
ORACIÓN
Te damos gracias, Señor Jesús, parábola del Padre.
Tú visitas nuestra tierra
y bendices sus brotes.
Haznos una tierra fértil donde pueda brotar una cosecha abundante
para la vida eterna.
¡Amén!
San Juan Pablo II(11-07-1993)
MEDITACIÓN
LOS SUEÑOS SON COMO SEMILLAS
Los sueños son como semillas: tienen el potencial de crecer y florecer, pero necesitan cuidado y atención para desarrollarse. Soñar es esencial, ya que nos permite visualizar un futuro mejor y fijar metas que nos inspiran. Sin embargo, los sueños por sí solos no bastan. Pueden ser una chispa inicial, pero sin acción, se quedan en simples ilusiones.
Trabajar en tus sueños implica esfuerzo, dedicación y sacrificio. Es estar dispuesto a superar obstáculos, aprender de los fracasos y seguir adelante, incluso cuando las cosas se ponen difíciles. No basta con desear un cambio; es necesario tomar medidas concretas para hacerlo realidad. Esto puede significar estudiar, practicar, crear conexiones o salir de tu zona de confort.
Los sueños que se hacen realidad no son los más grandes o los más brillantes, sino aquellos en los que más has trabajado. Cada pequeño paso cuenta, y cada acción te acerca un poco más a tu objetivo. Así que, en lugar de esperar que los sueños se cumplan por sí solos, recuerda que eres tú quien debe construir el puente hacia ellos. Trabaja en tus sueños todos los días, y eventualmente, se convertirán en tu realidad.
Tomado de Anecdonet
CANTO
Verónica Sanfilippo / Lo pequeño
VIDEO
¿Qué cultivas? – 15º Domingo del Tiempo Ordinario, Ciclo A