CITA
« En medio de la tempestad… ¡CONFIAD!»
S.Son
Refrán español: “Estar con el agua al cuello”.
S. Agustín, Cristiano, en tu nave duerme Cristo; despiertale, que El increpara a la tempestad y se hara la calma (Sermón 361).
Sólo con tus fuerzas no puedes levantarte. Aprieta la mano de Aquel que desciende hasta ti» (Enarr. in Ps. 95, 7: PL 36, 1233)
Santo Tomás de Aquino, «La cobardía es pecado mortal» «Timiditas est peccatum mortale» (Summa Theologiae, II-II, q. 125, a. 3 s.c).
Santo Tomás Moro Nada puede pasarme que Dios no quiera. Y todo lo que él quiere, por muy malo que nos parezca, es en realidad lo mejor. Carta escrita en la prisión a su hija, 1534
San Josemaría Escriva de Balaguer, Tu solo, con tu barca, si prescindes del Maestro, sobrenaturalmente hablando, marchas derecho al naufragio. Unicamente si admites, si buscas, la presencia y el gobierno del Señor, estaras a salvo de las tempestades y de los reveses de la vida. Pon todo en las manos de Dios: que tus pensamientos, las buenas aventuras de tu imaginación, tus ambiciones humanas nobles, tus amores limpios, pasen por el corazon de Cristo. De otro modo, tarde o temprano, se iran a pique con tu egoismo (Amigos de Dios,21).
Catecismo, 163 Ahora, sin embargo, «caminamos en la fe y no en la visión» (2 Cor 5,7), y conocemos a Dios «como en un espejo, de una manera confusa,…imperfecta» (1 Cor 13,12). Luminosa por aquel en quien cree, la fe es vivida con frecuencia en la oscuridad. La fe puede ser puesta a prueba. El mundo en que vivimos parece con frecuencia muy lejos de lo que la fe nos asegura; las experiencias del mal y del sufrimiento, de las injusticias y de la muerte parecen contradecir la buena nueva, pueden estremecer la fe y llegar a ser para ella una tentación.
2584 A solas con Dios, los profetas extraen luz y fuerza para su misión. Su oración no es una huida del mundo infiel, sino una escucha de la palabra de Dios, es, a veces, un debatirse o una queja, y siempre una intercesión que espera y prepara la intervención del Dios salvador, Señor de la historia (cf Am 7, 2. 5; Is 6, 5. 8. 11; Jr 1, 6; 15, 15-18; 20, 7-18).
Benedicto XVI «El Señor está en el “monte” del Padre: podemos invocarlo siempre»
Papa Francisco, “la Iglesia en salida es la comunidad de los discípulos misioneros” (“Evangelii Gaudium” 24)
J. M. Castillo: el dinamismo característico de los creyentes no es la seguridad, sino la fidelidad. Misión Abierta Enero 1981, Pág. 95S.
A. Camus había diagnosticado que el nuestro es el siglo del miedo.
Mounier Hombres que tienen miedo del salto: en eso nos hemos convertido .
Tomás Muro, Lo malo no es que no creamos en Dios, sino que no creemos en nada. Somos unos fervientes devotos de la cofradía de la nada.
Cuando JesuCristo no está presente en la Iglesia, la barca se hunde.
Fray Marcos, La Fe no es aceptar unas verdades sino confiar
Tonald Laing El místico y el loco van por el mismo mar, mientras que el loco se hunde, el místico nada” ()
CONTO
EL ÁGUILA QUE NO VOLABA
A uno de aquellos reyes antiguos le obsequiaron dos pequeñas águilas para ser entrenadas. Pasados unos meses, fue informado que una estaba perfectamente entrenada, mientras la otra no se había movido de la rama en que fue colocada el primer día.
Curanderos y sabios sanadores examinaron el águila. Nadie logró hacerla volar. El Rey ofreció una recompensa a quien lo lograra.
La siguiente mañana el águila volaba ágilmente. De inmediato pidió hablar con el autor de ese portento, presentándose un humilde campesino.
– ¿Cómo lo hiciste? ¿Eres mago o brujo?
– Fue fácil, Su Majestad. Yo tan sólo corté la rama y el águila voló. Se dio cuenta que tenía alas y se lanzó a volar.
Tomado de MSC
ANÉCDOTA
LA CUARTA VIGILIA
(entre las 3 y las 6 de la noche).
«A MUCHOS ESTADIOS DE TIERRA»
(Juan dice que a unos 25-30 estadios, 5-6 km, lo que supone en mitad del lago).
CREER EN MILAGROS
Según una encuesta de opinión publicada en 1989 por el prestigioso instituto Gallup, el 82% de los americanos cree que “incluso hoy, los milagros son realizados por el poder de Dios”, y sólo el 6% rechaza por completo la idea de que todavía hoy Dios realiza milagros. Y claro, esto nos hace sospechar que una cosa es lo que se piensa en ambientes académicos o círculos intelectuales, y otra, lo que piensa la gente (¿los sabios y los sencillos?) …
Tomado de Miguel Ángel Munárriz Casajús
ELEMENTOS QUE UTILIZA.
El monte representa el lugar del encuentro con Dios. La noche es, a la vez, tiempo de oscuridad y de intimidad. La madrugada es el comienzo del día, el nacimiento de la luz. La barca simboliza al grupo o la comunidad y, en términos más amplios, a toda la humanidad. El mar es símbolo del mal, lugar de fuerzas amenazadoras. La expresión “caminar sobre las aguas” aparece en el Antiguo Testamento, como una prerrogativa de Yhwh y significaba el poder de Dios sobre el mal. “Yo soy” –parece que así habría que traducir el texto griego, mejor que “soy yo”, donde se pierde el significado real de la expresión– es la “traducción” de Yhwh: es el nombre de lo innombrable, en el que Jesús se reconoce.
Tomado de Enrique Martínez Lozano
HUMOR
“Solo Dios nos puede salvar” dijo el piloto del avión.
El piloto de un avió se decidió finalmente a informar a los pasajeros del peligro que estaban pasando. «Lamento informarles que estamos en graves dificultades; entre no mucho tiempo nos hundiremos en el mar. Sólo Dios nos puede salvar”.
Un pasajero, que no había entendido lo que el capitán del avión había dicho, se volvió hacia un sacerdote que viajaba a su lado y le preguntó: «¿Qué es lo que dijo el piloto del avión?» Y el sacerdote le respondió: «Nos dijo que estamos por precipitar en el mar y no hay ninguna esperanza»
Tomado de P. Chinaglia
POEMA
En una noche oscura, / con ansias en amores inflamada, / ¡oh dichosa ventura! / salí sin ser notada, / estando ya mi casa sosegada
(San Juan de la Cruz).
Un día, yo pregunté
Abuelo, ¿Dónde está Dios?
Mi abuelo se puso triste
y nada me respondió
Mi abuelo murió en los campos
sin rezos, ni confesión
y lo enterraron los indios
flauta de caña y tambor
Atahualpa Yupanki
ORACIÓN
EL CAMINO DEL AMOR
Cuando te llama el amor, síguele,
aunque sus caminos sean ásperos y empinados.
Y cuando sus alas te envuelvan, entrégate,
aunque te pueda herir la espada oculta entre sus plumas.
Y, cuando te hable, créele,
aunque su voz perturbe tus sueños
como arrasan el jardín las ráfagas del viento norte.
Pues, a la vez, el amor te corona y te crucifica.
A la vez, él te hace crecer y te poda.
Y mientras te eleva a las alturas y acaricia
tus más tiernas ramas que tiemblan al sol,
baja, también, a tus raíces y las sacude
para que no se agarren a la tierra.
Te desgrana para sí como a granos de maíz,
te trilla hasta dejarte desnudo,
te aventa para limpiarte del salvado,
te muele hasta la blancura,
te amasa hasta dejarte dúctil.
Y luego te manda su fuego sagrado,
para que te conviertas en pan sagrado
para el sagrado festín de Dios,
Kahlil Gibran
Tomado de Pastoral Sj
MEDITACIÓN
CAMINAR CON LA PALABRA
Evangelio de miedo, Evangelio de gritos. Humanísimo Evangelio. Primero Jesús está ausente, después aparece como un fantasma, a continuación como una mano firme que te coge. Un crescendo de fe. Tres experiencias de Dios dentro de una liturgia cósmica, de olas, de viento, de noche, de violencia. Se trata de nuestra liturgia existencial, de la historia de nuestros días, de nuestros miedos y de los milagros invocados. Y de los hundimientos y de manos que te atrapan. «Ya al final de la noche», sólo tras una larga noche de lucha viene Jesús hacia los suyos. Y nosotros querríamos que viniera enseguida, a las primeras señales de fatiga, a los primeros signos de peligro. ¿Tal vez estamos abandonados? ¿Es posible que los discípulos estén abandonados a sí mismos? No. No pidamos milagros al Señor, sino energías para la noche; la barca avanza no por el amainar del viento, sino por el prodigio de los remeros que no se rinden porque saben que al final de la noche está el Señor, como resurrección, como pacificación, como atracadero. Quiero dar las gracias a Pedro por su humanísima oscilación entre la fe y la duda: «¡Señor, ayúdame!». Porque toda duda puede ser redimida, incluso sólo por una plegaria, gritada en la noche, o en la tempestad, o en el viento. Porque el problema no es Dios; somos nosotros y nuestra corta fe. El milagro no sirve para creer: sirve el encuentro con el Señor, sentir su mano.
Porque el milagro primero no es la tempestad calmada; el milagro es la fuerza para continuar remando en medio de la borrasca, con el viento en contra, escrutando lo que falta para que acabe la noche
(E. M. Ronchi, Dietro i mormorii dell’arpa, Sollo il Monte – Bérgamo 1999, 243, passim).
Tomado de Dei Verbum
CANTO
Dejalo todo – Juan Antonio Espinosa
MANDAME IR A TI / MAURICIO ALEN https://youtu.be/xMOzTQsbVuc
VIDEO
Por la evangelización en la ciudad – | La oración del Papa