CITA
«Madre de todas las Iglesias de la Urbe y del Orbe».
« La santidad es el adorno de tu casa. »
(Salmo 93, 5).
«El templo de Dios es santo: ese templo sois vosotros»
(1Co 3, 9.17).
S. Hilario, Dios mismo es el que edifica esta morada. Si fuera construida por mano humana no duraría para siempre; tampoco si fuera edificada sobre doctrinas humanas. Tratado sobre el salmo 64; PL 9, 416ss.
S. Agustín, El cemento de las piedras vivas es la caridad (Coment. sobre el Salmo 44).
San Cesáreo de Arlés Del mismo modo que tú entras en esta iglesia, así quiere Dios entrar en tu alma (Sermón 229, 3).
San Buenaventura «Francisco, ve y restaura mi casa, mira que está en ruinas» (Leyenda Mayor II, 1).
Santa Teresa de Jesús: reentrar en nosotros mismos dirigiéndonos directamente al “aposento del Rey» (cfr. Castillo interior).
San Juan Maria Vianney Es insultar a Jesucristo acudir a nuestros templos, ante nuestros altares, con el espíritu distraído y ocupado en los negocios mundanos; (Sermón sobre el pecado).
San J.H. Newman Ciertamente, las iglesias que hemos heredado no son fruto de un simple asunto de capital, ni una pura creación de un genio; sino que son fruto de martirios, de grandezas y sufrimientos. PPS, vol 6, n° 19.
Santa Teresa de Calcuta A la beata Madre Teresa le preguntaron una vez cuál sería, según ella, lo primero que se debería cambiar en la Iglesia. Su respuesta fue: Usted y yo.
Concilio Vaticano II, la santa madre Iglesia fue siempre amiga de las bellas artes, buscó constantemente su noble servicio y apoyó a los artistas, principalmente para que las cosas destinadas al culto sagrado fueran en verdad dignas, decorosas y bellas, signos y símbolos de las realidades celestiales (Sacrosanctum Concilium,122).
Catecismo, 584 Jesús subió al Templo como al lugar privilegiado para el encuentro con Dios. El Templo era para Él la casa de su Padre, una casa de oración, y se indigna porque el atrio exterior se haya convertido en un mercado (Mt 21, 13). Si expulsa a los mercaderes del Templo es por celo hacia las cosas de su Padre: «No hagáis de la Casa de mi Padre una casa de mercado. Sus discípulos se acordaron de que estaba escrito: ‘El celo por tu Casa me devorará’ (Sal 69, 10)» (Jn 2, 16-17). Después de su Resurrección, los Apóstoles mantuvieron un respeto religioso hacia el Templo (cf. Hch 2, 46; 3, 1; 5, 20. 21).
San Juan XXIII, “Quiero abrir las ventanas de la Iglesia para que podamos ver hacia afuera y los fieles puedan ver hacia el interior”.
San Juan Pablo II Construyamos en nosotros la casa del Padre. (18-03-1979).
Benedicto XVI el suyo es el celo del amor que paga en carne propia, no el que querría servir a Dios mediante la violencia. (11-03-2012)
Papa Francisco, El templo existe «para adorar a Dios». 22 de noviembre de 2013.
¿se siente el Señor verdaderamente como en su casa en mi vida? ¿Le permitimos que haga «limpieza» en nuestro corazón y expulse a los ídolos, es decir, las actitudes de codicia, celos, mundanidad, envidia, odio, la costumbre de murmurar y «despellejar» a los demás? (8-03-2015)
Ignacio IV patriarca oriental (1920-2012) La sinodalidad, la renovación de la Iglesia se producirá cuando todos: jerarquía y pueblo volvamos al evangelio del Señor y cuando su espíritu embargue nuestro caminar. en 1968 en el Consejo Ecuménico de Upsala
Martín Descalzo “No lo busques fuera. Cierra los ojos y oye su latido. Tú eres, hijo, la mejor catedral ().
CONTO
PAÍS DE LA RISA
El Maestro estaba de un talante comunicativo, y por eso sus discípulos trataron de que les hiciera saber las fases por las que había pasado en su búsqueda de Dios.
– ‘Primero’, les dijo, ‘Dios me condujo de la mano al País de la Acción, donde permanecí una serie de años.
Luego volvió y me condujo al País de la Aflicción, y allí viví hasta que mi corazón quedó purificado de toda afección desordenada.
Tras de lo cual, accedí al País del Silencio, donde se desvelaron ante mis asombrados ojos los misterios de la vida y de la muerte.
Entonces fue cuando me vi en el País del Amor, cuyas ardientes llamas consumieron todo cuanto quedaba en mi de egoísmo’.
– ¿Y fue ésta la fase final de tu búsqueda?, le preguntaron.
– ‘No’, respondió el Maestro. ‘Un día dijo Dios: Hoy voy a llevarte al santuario más escondido del Templo, al Corazón del propio Dios” Y fui conducido al País de la Risa’.
(Tony de Mello)
ANÉCDOTA
FIESTA DE LAS LUCES
En esta fiesta, los judíos conmemoraban la consagración del Templo realizada por los Macabeos, en el año 164 a.C., después de que hubiera sido profanado tres años antes por Antíoco IV Epifanes.
La fiesta se llamaba también “de las luces” en referencia al candelabro de siete brazos que, siempre encendido, simbolizaba la Presencia de Dios, que todo lo ve y que es luz del mundo, en medio del Pueblo. Donde estaba esa luz, se disipaba la oscuridad del paganismo y la idolatría.
Tomado de Opus Dei
VATICANO Y LETRÁN
La basílica de S. Pedro del Vaticano no es una catedral sino una iglesia martirial, construida sobre la tumba del Apóstol Pedro. Se asemeja en eso a otras muchas iglesias de Roma, construidas sobre el lugar donde están enterrados mártires de los primeros siglos. La otra iglesia martirial romana por antonomasia es la de San Pablo extramuros, también basílica mayor, que se construyó fuera de los muros de la antigua ciudad de Roma —de ahí la expresión “extramuros”—, en el lugar donde fue enterrado el Apóstol de los gentiles.
El primer palacio papal romano fue el que regaló el Emperador Constantino al papa en el monte Laterano de Roma, que se ubicaba justo en frente de la actual basílica de S. Juan de Letrán. Lo más conocido de las actuales dependencias del antiguo palacio papal es la Escalera Santa, la escalera que subió Jesús ante Poncio Pilato, que fue mandada traer por la madre de Constantino, Santa Elena. A ella también le debemos que se trajera la sábana santa. Se conserva también la capilla papal, en la que el papa llegó a celebrar durante un tiempo la eucaristía sobre la sabana santa, que hacía de mantel del altar. Desde el s. IV hasta el s. XIV fue la residencia principal de los papas en Roma. De ahí que se construyera la catedral al lado del palacio.
Tomado de oracionyliturgia.archimadrid.org
FIESTA DE LA DEDICACIÓN DE LA BASÍLICA DE LETRÁN.
El Calendario Romano General señala la Misa y el Oficio divino de cada día. En él está prevista prevista la celebración de la Dedicación de las cuatro basílicas mayores de Roma. El 5 de agosto, la de Santa María la Mayor; el 18 de noviembre, la de las de San Pedro y de San Pablo; y el 9 de noviembre, según la tradición que arranca del siglo XII, se celebra el aniversario de la dedicación de la basílica de San Juan de Letrán, que es la catedral de Roma. Esta basílica fue construida por el emperador Constantino en el Laterano. Esta celebración fue primero una fiesta de la ciudad de Roma; más tarde se extendió a toda la Iglesia de rito romano, con el fin de honrar a la basílica que es llamada
Madre de todas las Iglesias de la Urbe y del Orbe, en señal de amor y de unidad para la cátedra de Pedro que, como escribió san Ignacio de Antioquía, preside a todos los congregados en la caridad.
En la Basílica Lateranense se celebraron cinco concilios ecuménicos. El más importante de ellos es el IV de Letrán, convocado por Inocencio III, y celebrado en el año 1215. Lo más descastado en el plano de la doctrina fue la aceptación del vocablo transubstanciación para explicar el misterio de la Eucaristía. Esta palabra expresa perfectamente lo que ocurre en la Misa cuando el sacerdote pronuncia las palabras que el Señor dijo en la Última Cena: la conversión de toda la substancia del pan en la substancia del Cuerpo de Cristo, y de toda la substancia del vino en la substancia de su Sangre. Esta conversión se opera en la plegaria eucarística con la consagración, mediante la eficacia de la palabra de Cristo y de la acción del Espíritu Santo. Sin embargo, permanecen inalteradas las características sensibles del pan y del vino, esto es las “especies eucarísticas”. Significando “especie” para estos efectos, los “accidentes” del pan y del vino: color, gusto, cantidad, etcétera.
Tomado de Anécdotas y catequesis
KINAH
El término hebreo kinah usado en el Salmo 68 y que se traduce por celo, califica por lo general un ardor interior que la persona experimenta a causa de otra a la que ama apasionadamente, un como fuego o energía que le impulsa a defender, proteger o cuidar con acciones incluso violentas a quien es objeto de su amor. Kinah designa en el caso específico del salmo mencionado un celo religioso, el celo del hombre por Dios y por el lugar en el que Él mora entre los hombres, “la casa de Dios”, que también es celo por el cumplimiento de su Ley (ver Sal 118, 139). Kinah designa en otros momentos también el celo de Dios por su pueblo.
Dios se califica a Sí mismo como «Dios celoso» (Ex 20, 5). Es celoso por el ser humano, a quien creó por sobreabundancia de amor a su imagen y semejanza. Al escuchar “celoso” no hay que pensar en la connotación negativa de los celos, que llevaría a entender las cosas desde una sola interpretación. El mismo diccionario trae otras definiciones de celoso, como lo son por ejemplo: “solícito, diligente, cuidadoso, esmerado, meticuloso, entusiasta, afanoso, ardoroso”. Así hay que entender el celo de Dios por el ser humano. Es así como también hay que entender el celo del Señor Jesús por la casa de su Padre, un celo que lo devora, es decir, su amor al Padre es tan intenso que lo consume interiormente como un fuego incontenible, un fuego que le lleva a purificar la casa de su Padre de todo aquello que lo profana.
Tomado de Misa de domingo en Alforjas de Pastoral
HUMOR
IGLESIA.
Un barco navegaba cerca de una isla remota y descubrió a un hombre que había estado varado allí durante varios años. Fueron a tierra a rescatar al hombre y notaron que se había construido tres chozas. Le preguntaron: «¿Para qué sirve la primera choza?»
Él dijo: «Esa es mi casa.»
«Ok, ¿y para qué sirve la segunda choza?»
«Esa es mi iglesia.»
«Ok, ¿y para qué sirve esa otra choza de allá?»
«Ah… esa. Esa es la iglesia a la que solía ir.»
POEMA
DOCTRINA
Había un hombre que tenía una doctrina.
Una doctrina que llevaba en el pecho
(junto al pecho, no dentro del pecho),
una doctrina escrita que guardaba
en el bolsillo interno del chaleco.
La doctrina creció.
Y tuvo que meterla en un arca,
en un arca como la del Viejo Testamento.
Y el arca creció.
Y tuvo que llevarla a una casa muy grande.
Entonces nació el templo.
Y el templo creció.
Y se comió al arca, al hombre
y a la doctrina escrita que guardaba
en el bolsillo interno del chaleco.
Luego vino otro hombre que dijo:
“El que tenga una doctrina que se la coma,
antes de que se la coma el templo;
que la vierta, que la disuelva en su sangre,
que la haga carne de su cuerpo…
y que su cuerpo sea
bolsillo, arca y templo.
(León Felipe, “Ganarás la luz”. Cátedra, p. 225)
ORACIÓN
“Cristo conmigo,
Cristo dentro de mí,
Cristo delante de mí…
Cristo en mi casa,
Cristo en la calle,
Cristo en el camino,
Cristo en mi puesto de trabajo…
Cristo conmigo
y yo con Cristo
siempre y en todas partes”.
(San Patricio)
MEDITACIÓN
ENMENDAD VUESTRA CONDUCTA (Jeremías 7, 2-7)
¡Escucha, Judá, la palabra del Señor,
los que entráis por esas puertas
para adorar al Señor!
Así dice el Señor de los ejércitos,
Dios de Israel:
«Enmendad vuestra y vuestras acciones,
y habitaré con vosotros en este lugar.
No os creáis seguros
con palabras engañosas,
repitiendo:
«Es el templo del Señor, el templo del Señor,
el templo del Señor».
Si enmendáis vuestra conducta
y vuestras acciones,
si juzgáis rectamente
entre un hombre y su prójimo,
si no explotáis al forastero,
al huérfano y a la viuda,
si no derramáis sangre inocente en este lugar,
si no seguís a dioses extranjeros,
para vuestro mal,
entonces habitaré con vosotros en este lugar,
en la tierra que di a vuestros padres,
desde hace tanto tiempo y para siempre».
Tomado de Escolapios
CANTO
Reconstruye – Jésed
VIDEO
THE CHOSEN temporada 5 🇪🇦 [Jesús expulsa a los mercaderes]